Solicité el puesto a través de Linkedin y fui contactada por una persona de RRHH que me proporcionó información general sobre el proyecto y me hizo algunas preguntas iniciales sobre mi experiencia, las responsabilidades de mi puesto actual y las razones detrás de mi búsqueda de cambio. También preguntó por mis expectativas salariales, lo cual me pareció prematuro sin haber completado la entrevista, pero tuve que proporcionar una cifra.
La semana siguiente, me contactaron para agendar una entrevista por videollamada con la misma persona de RRHH y el coordinador del proyecto. Durante la entrevista, realizaron preguntas convencionales sobre mi trayectoria laboral y las funciones que desempeño en mi puesto actual. Fueron muy profesionales y amables, brindándome información detallada sobre el proyecto. Hasta este punto, todo bien.
Sin embargo, tres semanas después RRHH me contactó por teléfono para ofrecerme el puesto. Le solicité que enviara la oferta por escrito y no la recibí hasta cuatro días después. Antes de recibir la oferta escrita, recibí varios correos solicitando mis datos personales, DNI y certificaciones, dando por sentado que ya había aceptado la oferta, lo cual percibí como falta de organización.
Al revisar la oferta escrita, surgieron varias dudas y a que faltó información sobre vacaciones, horarios, entre otros aspectos. Tras aclarar estos detalles, descubrí que la oferta no era tan atractiva como inicialmente se me presentó. A pesar de que se había indicado que el puesto sería completamente remoto, la oferta detallaba que el trabajo debía realizarse desde un único lugar fijo, lo cual considero un detalle crucial. Finalmente decidí no aceptar la oferta y comuniqué mis razones por correo electrónico a RRHH. No recibí ninguna respuesta, y, sin embargo, una semana después, otro departamento me contactó nuevamente solicitando mi documentación y datos. Este proceso me pareció mal organizado y caótico, careciendo de transparencia en las condiciones ofrecidas. La falta de respuesta al último correo electrónico percibí como poco profesional, interpretándolo como un desinterés al optar por no unirme a la empresa.