A mi desde luego me llamaron meses antes, me explicaron condiciones y me dejaron sin respuesta. Cuando me llamaron finalmente para coger el puesto me hicieron la entrevista. Te pintan la residencia como que es fantástica y que ellos, literalmente, van a mirar por tu calidad de vida poniéndote condiciones dignas. Luego después de acordar horarios y condiciones no te llaman, tienes que andar pendiente y mendigar que te aporten un mínimo de información, como me pasó en mi caso que tuve que decirles que bueno, que me diesen una información básica para entrar a trabajar (siendo esto, tres días antes de empezar). Después de haber dejado un trabajo en el que estás bien, te cambian las condiciones y te ponen los horarios que les dan la gana sin tener nada que ver con los que te ofrecen en la entrevista. Después de empezar en ese sitio y querer luchar por las condiciones, que repito, que ellos mismos imponen, te echan, sin cumplir el mes de prueba alegando que no eres apto para ese puesto, cuando no es cierto, te echan porque no les interesas y porque una persona que lucha por sus derechos es bastante peligrosa, vamos, “calladita te ves más bonita”. Es una empresa, en mi opinión, nefasta, no cuentan contigo para nada (y si eres terapeuta me entenderás, con tu profesión menos, porque no valoran la terapia ocupacional, somos camareros y animadores). Si quieres que te traten como números, esta es tu empresa.