La empresa no ha sido clara sobre la modalidad de trabajo. En la oferta, presentaban el empleo como completamente remoto, pero en realidad era un trabajo híbrido en Madrid. Desde el primer contacto con la empresa dejé claro que no podía mudarme, sin embargo, continuaron con el proceso. Tras dos entrevistas positivas, una de ellas con el Manager, volvieron a preguntarme si podía mudarme. Propuse a la empresa otras opciones para poder ir a la oficina y nunca más me han contestado.