Consigue el empleo, Prepara la entrevista

5 cualidades para destacarte en los procesos de selección

Todos tienen el mismo objetivo cuando se trata de conseguir el empleo ideal: destacarse en el proceso de selección como el mejor candidato. Con tantas personas compitiendo por la misma vacante y con cualidades y habilidades técnicas semejantes, puede ser difícil para el reclutador tomar una decisión a la hora de contratar.

Ese juego viene cuando percibes que existen características (que muchos candidatos no ven) poderosas, lo suficiente para hacer que te destaques en los procesos de selección. Para ayudarte con eso, separamos cinco cualidades que hacen que los ojos de los reclutadores brillen. Aprende cómo mostrar eso en las entrevistas:

1. Integridad

La integridad es una cualidad necesaria para tener éxito dentro y fuera. En el trabajo, eso significa asumir responsabilidades de cualquier situación, principalmente cuando algo no sale como lo planeado. Los errores ocurren y mientras más temprano los señales, más rápido consigues resolverlos y aprender de la situación.

Puedes demostrar esa cualidad al no sentir miedo de hablar sobre los defectos o errores que has cometido. Al fin de cuentas, los reclutadores no buscan perfección, pero si alguien confiable para ejecutar tareas y que quiera crecer con la empresa. Existe un motivo por el cual la pregunta “cuéntame sobre una situación en la que fallaste” es una de las más comunes en procesos de selección y el consejo para responderla es enfocarte en la solución y no en el problema. Usa eso como una oportunidad no solo para demostrar que eres íntegro, sino también de que sabes salir adelante.

2. Liderazgo

Ser parte de un equipo exitoso es una cosa, ser la persona que conduce ese equipo es otra completamente diferente. Todos los reclutadores valorizan a los trabajadores que consiguen inspirar y liderar a otras personas para conseguir los objetivos del negocio. Aunque no estés buscando una vacante de gestión, ese sentido de colectividad y la capacidad de comprometerse será esperada.

Mostrar tu presencia como líder, va más allá “del espíritu de equipo” y de las “habilidades de liderazgo” descritos en tu curriculum. Necesitas traer algo más tangible al contar una historia, compartiendo un pensamiento o un caso interesante que hayas conseguido como referencia. ¡Siempre de lo posible, usa datos numéricos para ejemplificar la situación!

3. Buen relacionamiento

Puedes haber alcanzado grandes metas en tu empresa anterior, pero, si trabajar contigo no fue una experiencia agradable para tus colegas, tus oportunidades de conseguir el trabajo de tus sueños pueden ser pocas. Cultivar buenas relaciones por los lugares en los que pasaste ayuda a construir una buena reputación y una red consistente de contactos. Recuerda que, en pequeños mercados, gran parte de los profesionistas se conocen y saben la carrera y trayectoria de sus colegas.

Cualquiera puede mostrar simpatía en una entrevista de trabajo, pero, ¿cómo mostrar al reclutador que eres una persona tranquila para relacionarte? La respuesta es simple: referencias. Aunque el equipo de reclutamiento no pida una referencia formal, pueden surgir de comentarios en redes sociales profesionales o recomendaciones de actuales o extrabajadores.  

4. Flexibilidad

Un buen profesional debe ser flexible, sea cual sea el área de actuación. Debes demostrar que estás preparado para asumir algunas demandas fuera de tu área de trabajo, conseguir trabajar con plazos que cambian y las ganas de asumir proyectos diferentes.

Cómo mostrarlo: algunas veces, el ambiente de trabajo puede ser caótico y la empresa necesita de un profesionista que consigue lidiar con diversas rutinas y situaciones de conflicto. Por eso, prepárate para dejar en claro en las entrevistas de trabajo que puedes manejar diversas peticiones, siempre con ejemplos consistentes.

Para mostrar que eres un profesional que se adapta, ¿qué te parece contar la historia de la vez en que necesitaste cambiar tu rutina o replantear algo a última hora? Recuerda siempre guiar el asunto a lo positivo, inclusive si el proceso para obtener ese resultado haya sido un poco estresante. Lo importante aquí es demostrar que no eres un profesional rígido o una máquina que solamente consigue funcionar dentro de su zona de conocimiento.

5. Aprendizaje constante

La sensación de que un candidato se detuvo en el tiempo y no posee interés en continuar aprendiendo es una de las peores que puedes darle a un reclutador. No importa si alcanzaste el auge de tu carrera que tenías en en los planes para tu vida profesional, siempre existirán cosas nuevas que aprender.

Muéstrale al reclutador que eres un profesionista que se preocupa por la progresión de tu conocimiento: menciona aquello que quieres aprender en tu nuevo trabajo, inclusive si el cargo es a nivel gerencia o dirección. Nadie debe estar preso en los antiguos paradigmas de una profesión: lo que hará destacarte es la constante búsqueda por lo nuevo.